Calzado
ZAPATILLAS DE EXCURSIONISMO
Las típicas botas de excursionismo o treKking evolucionaron. El resultado es un calzado que combina las prestaciones de una bota con la ligereza y comodidad de las zapatillas de deporte. Estos «zapatos», inicialmente diseñados para excursiones de dificultad moderada y por terrenos poco abruptos, han obtenido una gran aceptación entre los fanáticos del peso mínimo.
Las zapatillas de marcha, de excursionismo, de trekking, de montaña o como queramos llamarlas, aparecieron hace pocos años de una manera tímida en los catálogos de los fabricantes especializados. Hoy en día la oferta de este tipo de calzado es tan enorme que podría dar la impresión de que la bota, la vieja y entrañable bota de montaña con su caña alta y su suela gorda, ya es algo obsoleto e inútil para ciertas actividades de montaña. La apreciación es cierta en algunos casos, ¡pero ojo!: dejarse arrastrar sólo por las modas imperantes en el momento de elegir nuestro calzado de montaña es siempre peligroso. Los criterios que debemos manejar en el momento de decidirnos entre bota y zapatilla son comodidad y seguridad, todo lo demás (colores, vistosidad de las costuras, diseño futurista, etcétera) es superfluo y puede perjudicar seriamente nuestra salud.
Ligereza y polivalencia.
Antes de seguir adelante, conviene dejar claro que en estas páginas no se hablará de las zapatillas pensadas para correr por el monte (que se comercializan bajo la etiqueta running, race o cualquier otra palabrota anglófila), y tampoco de la nebulosa categoría llamada «calzado de aproximación», un invento, naturalmente norteamericano, cuyo resultado es una zapatilla que vale tanto para caminar como para hacer trepadas fáciles y cuyo secreto está en la calidad de la suela más que en cualquier otro concepto constructivo.
La zapatilla de marcha ofrece dos ventajas claras sobre sus hermanas mayores, las botas: ligereza y polivalencia. Lo primero se consigue utilizando materiales más sencillos y económicos y en menos cantidad que en las botas y sustituyendo elementos «pesados» como los herrajes por otros más ligeros de plástico o nailon; prima el serraje y la poliamida y son raros el kevlar y las pieles de calidad. El criterio empleado por los fabricantes para aplicar estas soluciones es que, en principio, la zapatilla de marcha es un calzado pensado para hacer un excursionismo ligero y para lo que se ha dado en llamar «tiempo libre» en general, es decir, actividades poco comprometidas. Pero la verdad es que no ha pasado mucho tiempo antes de que se hayan empezado a utilizar en actividades que van más allá del simple paseo por un bosque.
No es que lo que esto hacen estén rebasando el límite de la prudencia, sino que los practicantes más habituales de los deportes de montaña, con más experiencia y mejor forma física, se han percatado de las posibilidades que ofrece este calzado, y han desnaturalizado una serie de tópicos que han convertido a las botas en las reinas de la seguridad. Es erróneo pensar, por ejemplo, que una bota de caña alta por el simple hecho de serlo protege mejor los tobillos de las torceduras que una zapatilla. Esta cualidad reside más en la rigidez de esa parte del calzado que en la altura en sí, y, desengañémonos, la mayoría de las botas de peso ligero o medio que hay en el mercado son muy blandas en la caña siendo las preferidas por los consumidores porque las más rígidas dan la impresión de ser más incómodas, y suelen serlo. En realidad, que el pie se tuerza o no va a depender más de la plantilla que otra cosa; de su rigidez y su resistencia a la torsión lateral dependerá nuestra estabilidad.
Proteger los tobillos
Otra característica que influye decisivamente en la estabilidad es la anchura de la suela con respecto a la horma. Las suelas anchas crean un notable efecto de plataforma y contribuyen a la estabilidad. Las estrechas, naturalmente, reducen la superficie de contacto y, por tanto, la estabilidad. Por último es interesante recordar que algunos fabricantes comercializan un mismo modelo en caña baja y media; esta segunda opción resulta muy interesante ya que sin renunciar a la ligereza y comodidad de las zapatillas, protege los maleólos de los golpes, algo que hay que tener muy en cuenta en terrenos accidentados como pedreras y morrenas. Por lo tanto, y resumiendo, una buena zapatilla técnica y bien acabada puede proteger nuestros tobillos casi tanto como una buena bota de caña alta y más que una mala bota, pese a que tengamos otra impresión.
COMO ESCOJER PIES DE GATO O ZAPATOS DE ESCALADA
Para escoger correctamente tu par de pies de gato hay que tomar en cuenta dos factores; escoger correctamente la talla y luego el modelo, ya que de acuerdo a tus necesidades existen gran variedad de modelos.
Cómo escoger el modelo correcto
Dentro del los pies de gatos existen dos tipos: los simétricos y los asimétricos.
LOS PIES DE GATO SIMÉTRICOS ofrecen mayor confort a la hora de usarlos, pero a la hora de escalar vías de alta dificultad en escalada deportiva no son los más aconsejables, los pies de gato simétricos son recomendables para personas que se están iniciando en la escalada o para aquellos que van a realizar escaladas muy largas, en las cuales van a tener que pasar horas con los pies de gato puestos. Mientras que los pies de gato asimétricos son mucho más incómodos, pero son más precisos para rutas duras, estos se recomiendan para personas que van a escalar rutas de escalada deportiva de alta dificultad.
Cómo escoger correctamente la talla de tus pies de gato
Los pies de gato son una de las herramientas más importantes a la hora de escalar, de allí la importancia de escoger correctamente la talla de ellos; ya que si son demasiado pequeños no podrás ponértelos y será un sufrimiento cada ves que los uses, o si están muy grandes sentirás que el pie esta bailando dentro del zapato y no sentirás seguridad cuando estés escalando.
A la hora de elegir la talla de tus pies de gato debes tomar en cuenta los siguientes factores:
- La tabla comparativa de tallas se compone de una genérica para tallas de hombre o unisex y otra específica para las marcas que tienen tallas y/o modelos de mujer.
- Si te dedicas a la escalada deportiva o quieres unos pies de gato para esta modalidad de escalada, es recomendable que el pie de gato sea lo más ajustado posible, pero ten cuidado, un pie de gato muy ajustado o incluso varias tallas más pequeñas reducirá notablemente tu rendimiento, ya que las incomodidades y dolor que tendrás que padecer no te permitirán apurar a tope las posibilidades de tus pies de gato y no permitirán disfrutar de la escalada.
Escalar a tope, en cambio puede resultar que obtengas un pie de gato más cómodo para escaladas clásicas o vías largas.
- Si te dedicas a la escalada clásica un pie de gato no muy ajustado y cómodo es más recomendable que uno muy ajustado, ya que se supone que lo tienes que llevar puesto mucho más tiempo y las exigencias técnicas de la vía no son tan elevadas como en escalada deportiva. Además es posible que lleves tu calzado de escalada con calcetines o que lleves una mochila, así que un pie de gato ajustado se convierte en un auténtico martirio.
CÓMO MEDIR CORRECTAMENTE EL PIE
Coloca un papel en el suelo, junto a una pared.
Sitúa el pie sobre el papel con el talón apoyado lo máximo posible a la pared (Realiza la medición echando todo el peso de tu cuerpo sobre el pie)
Con un lapicero marca hasta donde te llegue el dedo más largo. (Lápiz y papel deben permanecer en un ángulo de 90º)
Con esa longitud consulta la tabla de tallas de cada fabricante.
A continuación te presentamos tablas de tallas de algunos de los fabricantes que puedes encontrar en el mercado:
BOTAS
No hay duda, las botas son el equipo más crítico de un excursionista. El par correcto le ayudará a deslizarse por el sendero con una sonrisa en el rostro, mientras que botas de baja calidad lo tendrán apretando los dientes en cada pisada.
Cuando se trata de seleccionar el zapato para usted, olvídese de apariencias, tallas numéricas, o incluso de lo que recomienden sus amigos -a menos que sus pies sean idénticos a los de usted. Lo que debe considerar es: comodidad, durabilidad, estabilidad, peso, abrigo, y resistencia al agua.
Lo más importante al comprar botas es conseguir que calcen bien, con un ajuste un poco apretado en el talón y espacio para mover sus dedos en el frente. No se confíe de los vendedores,
Estilos con sentido
Seleccione sus botas en base al terreno que va a recorrer y la carga que va a llevar. Sin embargo, como añadir peso a sus pies realmente les cobra peaje en términos de gasto de energía al final del día, vaya por las botas más ligeras con las que pueda salir. Por ejemplo, un par de botas off-trail será extenuante para un mochilero que hace viajes de fin de semana con una maleta liviana y se mantiene principalmente en los senderos. Aquí está una cartilla para seleccionar estilos.
Trail. Cuando su carga es ligera y el camino es bueno, estas botas de caña baja o media son la mejor opción. Su combinación de tela sintética/cuero o construcción en cuerina tiene usualmente múltiples costuras, así que a menos que un forro impermeable/respirable se esconda adentro, necesitará complementarlos con medias de Gore-Tex o una aplicación de impermeabilizador. Los zapatos de Trail tienen suelas más tiesas, más estabilidad, y mejor tracción que los típicos zapatos de correr o caminar, pero mucha gente los encontrará inestables bajo una gran carga en terrenos resbalosos o rocosos. Considere usar polainas bajas para evitar tierra floja del sendero.
Rough trail. Si mochilear ligero o un agresivo hiking de día es lo suyo, entonces estas botas de caña alta son su mejor apuesta. Hechas generalmente de combinaciones de tela sintética/cuero, algunas tienen forros impermeables/respirables, mientras otras son porosas y bien ventiladas para condiciones de desierto caliente. Suelas intermedias de plástico o cañas de longitud media les dan a estas botas suficiente rigidez en la suela para proteger sus pies contra senderos pedregosos, aún así permitiendo buena flexión en el arco metatarsiano (punto de apoyo anterior). Algunos excursionistas (hikers) de pies fuertes prefieren estas botas livianas para salidas largas a través de campos serios; para el resto de nosotros, cuando la salida se pone ruda, es tiempo de negociar.
Off-trail. Cuando el único sendero que puede encontrar es un camino de cabra a través de taludes y enredaderas, apreciará el cuero curado, el soporte por sobre el tobillo, y la estabilidad rígida en la suela que proveen las botas Off-trail. Siendo la elección esencial de botas para largos viajes de mochileo con pesadas cargas, estas botas ofrecen protección plena para sus pies, y además son suficientemente flexibles para pasos cortos, dictadas por el terreno duro y una mochila pesada. Los hickers de alto kilometraje eventualmente van a acabar llevando las botas Off-trail a una sorprendente suavidad, pero espere un tiempo de adaptación largo hasta que la suela y el talón se ablanden. Las botas Off-trail ofrecen impermeabilidad superior y durabilidad debido a su construcción completa en cuero y mínimas costuras. Muchas botas Off-trail son sorprendentemente livianas, gracias a nuevas construcciones de la suela. Algunos modelos tienen cejas en la suela para aceptar ciertos tipos de crampones para viajes glaciares o la nueva generación de aditamentos para la nieve.
Montañismo. Estas botas se caracterizan por las cañas de cuero curado, mínimas costuras, excelente tracción, y a veces un poco de aislamiento. Se elevan más arriba del talón y aceptan crampones. Con cañas de longitud completa o suelas intermedias de nylon tiesas, las botas de montañismo son usualmente muy rígidas para excursionismo a marcha rápida. De todas formas, bajo una carga pesada en terreno escarpado, sus zancadas serán más cortas, y ellas le llevarán a la cima Asegúrese de que estas botas estén bien adaptadas antes de intentar mucho kilometraje, u obtendrá ampollas de récord mundial.
Scrambling Técnico. Estos son primordialmente híbridos de caña baja y media con un calce ajustado, suelas de goma adherentes, y protección de la punta anti-abrasión. Diseñados para hiking liviano y scrambling, serán suficientes bajo una mochila liviana, dadas buenas condiciones de sendero. Si planea usarlos para viajes de senderismo serios, querrá polainas para mantener fuera grava, arena, y ramitas.
CAMINAR CON CRAMPONES
Los habitantes de las montañas del Caucazo se dieron cuenta de algo hace 2000 años: pon puntas de metal en las botas y podrás ir más alto. Para los aventureros modernos, los crampones son el pase a picos glaciales, a través de campos nevados, y caminos invernales helados. Domine estas técnicas para añadir meses- y más montañas – a su temporada de hiking.
>>En terreno suave,
camine normalmente pero con los pies a la distancia de los hombros para evitar cramponearse con la punta frontal contra la pierna plantada. Dé pasos pequeños para mantener el peso sobre sus pies.
>>En pendientes leves,
coloque los talones enfrentados con las puntas de los pies abiertas mientras asciende, para que sus pantorrillas y talón de Aquiles no se cansen.
>>Sobre terreno moderadamente escarpado
apunte los dedos de sus pies diagonalmente hacia arriba de la pendiente para minimizar la tensión en la pierna de abajo. Camine más agresivamente y tuerza sus tobillos para tener más dientes clavados en la nieve.
>>Para terrenos escarpados -
donde se requiere un piolet para evitar resbalarse- camine de lado, perpendicular a la cuesta. Traiga su pie de abajo por sobre su pie de arriba y cambie el peso hacia ese pie. Luego vuelva a subir el pie de abajo por alrededor del de arriba.
>>Mientras la pendiente aumente,
apunte sus dedos diagonalmente hacia abajo de la pendiente mientras se extiende para plantar su piolet. Esta técnica minimiza la fatiga de la pierna inferior.
>>Cuando vaya descendiendo,
camine justo por sobre la línea de caída, pateando con sus crampones la superficie para tener agarre
MO EVITAR Y TRATAR LAS AMPOLLAS EN LOS PIES
Una ampolla es una burbuja de pared delgada y llena de líquido en la piel. Una ampolla empieza como una zona irritada, un área que genera molestias en la piel, y que se siente como si se hubiera frotado demasiado. Si se le hace caso omiso, la zona irritada evolucionará hacia una ampolla.
La causa más frecuente de ampollas es la fricción o la presión. Usar calzado sin calcetines, o usar calzado demasiado apretado puede llevar a la formación de ampollas. Puedes presentar una ampolla en las plantas y en los dedos si estás haciendo trabajo que causa frotamiento.
Para tratar adecuadamente una ampolla sigue las siguientes instrucciones:
Primero, esteriliza una aguja haciéndola pasar por una llama, y a continuación, límpiala con alcohol para reducir el riesgo de infección.
Después lava la zona afectada y pincha la ampolla, una vez que el líquido haya drenado, es decir, cuando la ampolla esté vacía, cubre la zona con un apósito impregnado en alguna sustancia cicatrizante y antiséptica. Cámbialo todos los días.
Si la ampolla se rompe sola, trátala como una herida abierta. Lávala con jabón y agua tibia. Aplica un ungüento antibacteriano y cúbrela con una venda limpia. Debes estar atento ante la presencia de signos de infección, como enrojecimiento, dolor, hinchazón, o estrías de color rojo que se dirigen hacia el corazón.
Es mejor dejar intactas las ampollas por fricción si puede evitarse irritación de la piel hasta que desaparezca el líquido.
Cuidado preventivo de las ampollas:
• Usa talco para los pies.
• Para montañismo o deportes en clima muy fríos, utiliza un calcetín delgado o liner bajo un calcetín grueso que elimine la humedad por acción capilar, que absorba la humedad.
• Usa calzado adecuado y de la talla precisa; ya que los zapatos demasiado rígidos o apretados presionan los pies y producen roces, mientras que los zapatos demasiado flojos hacen que el pie se deslice dentro del zapato y también producen roces.
• Quienes practican excursionismo a pie deben usar buen calzado y calcetines internos delgados, y cambiarse los calcetines al menos una vez al día. Los pies húmedos están más propensos a ampollas.
• Evita andar con sandalias que lleven tiras estrechas y finas, pues en este caso el roce es mayor, especialmente en aquellas en las que el sistema de sujeción consiste en una tira entre los dedos del pie.
CUIDADOS PARA LAS BOTAS
Preserva el Cuero
El lodo o barro daña los poros del cuero, pues hace que el cuero se reseque, lo que al final resulta en menos durabilidad. Un poco de agua tibia y un cepillo vegetal removerá el lodo de tus botas.
Ventila las Plantillas
Plantillas humedecidas por el sudor infectarán a tus botas con hongos y malos olores. Cuando te saques tus botas al final de un día de caminata, remueve las plantillas y déjalas secar en un lugar ventilado junto a las botas.
Mantén las Botas Alejadas del Fuego
Nunca seques tus botas en una fogata, cocina, chimenea, o con secador de pelo. Las temperaturas muy altas cuartean y encojen el cuero, causando además que se despeguen las suelas.
Minimiza el uso de Bolsas Plásticas
Empacar botas sucias en una bolsa plástica por un período relativamente corto no representa ningún problema. Pero si dejas a las botas envueltas en plástico por varios días, especialmente en climas calientes, se van a podrir. Lo más recomendable es usar bolsas de papel o tela transpirable para transportar tus botas, y evitar así el desarrollo de hongos y otros organismos nocivos.
Puntas que se Despegan
Repara el recubrimiento de caucho de una bota utilizando “Pegamento”. No es recomendable utilizar pegamentos utilizados en actividades domésticas ya que estos carecen de flexibilidad. El procedimiento para reparar puntas de suela despegadas es el siguiente:
• Limpia con una toalla húmeda y/o con un cepillo todos los residuos de tierra en el lugar a realizar la reparación. A continuación aplica un poco de alcohol para mejorar la adhesión. Deja que la bota se seque completamente antes de proseguir.
• Aplica “Pegamento” con un cepillo o simplemente déjalo caer directamente del tubo de pegamento. Une las partes despegadas, y limpia el exceso de pegamento.
• Envuelve la punta de la bota reparada con “Tape”. Coloca un lápiz pegado al punto de reparación antes de colocar la cinta adhesiva. Con esto se dará más presión al punto reparado, y por lo tanto una reparación de mejor calidad. Deja de esta manera la bota por lo menos unas doce horas.
IMPERMEABILIZACIÓN DE BOTAS
Se ha descubierto que inclusive las botas impermeables/transpirables pueden ser mejoradas en su trabajo de mantener los pies secos. Si vas a estar expuesto a mucha agua y/o nieve, puedes tratar a las costuras exteriores de tus botas con “Impermeabilizante”. Es un tratamiento perfectamente aplicable a botas con o sin membrana de GORE-TEX® o similares. El único problema con este tipo de tratamientos es que la bota puede perder transpirabilidad.
BOTAS CON MAL OLOR
Mientras más seca una bota, menos olor va a generar. Por lo tanto, una vez en casa es una buena práctica colocar papel periódico dentro de la bota para remover la humedad interior. Si el mal olor persiste, coloca “Deorisador” dentro de las botas y en las plantillas, y colócalas en el congelador, para que el frío mate a las bacterias causantes del mal olor.