Mochilas (morrales)

USO DE MOCHILA

  1. Afloje todas las cintas de compresión para que el compartimiento principal se extienda completamente y cargue de manera uniforme. Después de cargar, ajuste las cintas para prevenir que el contenido cambie de lugar.
  2. Organice el equipo en sacos, uno extra para mudas, uno para comida, otro para los kits de primeros auxilios y reparaciones. Use los elementos suaves para acolchar a los duros que podrían  incomodar en la espalda.
  3. Empaque el equipo más pesado en la mitad de la mochila y cerca de su columna para estabilidad óptima y transferencia de carga. Piense en ligero-pesado-ligero: Bolsa de dormir abajo, carpa y comida en la mitad, ropa en la parte superior.
  4. Mantenga los elementos que va a necesitar en el camino -mapa, brújula, chaqueta, bocadillos- en la gorra, bolsillo lateral, o encima de todo en el compartimiento principal. Coloque los elementos que necesitará en le camino cerca de la parte superior de la mochila.
  5. Ponga baterías, protector solar, fósforos, y otras cosas pequeñas en una bolsa para que pueda localizarlas rapidamente. Si hay un clip para llaves en el bolsillo de la gorra, engánchela a la bolsa.
  6. Dependiendo si correra, o hara carrera de esquí a campo traviesa, reconfigure su carga con los elementos más pesados en la base para bajar su centro de gravedad y mejorar la agilidad. Meta las correas y evite que cualquier cosa cuelgue en el exterior de la mochila que pueda engancharse en ramas.
  7. Coloque los elementos en el mismo lugar para
    cada viaje; automáticamente sabrá dónde encontrarlos
  8.   

     

      1. Refrigerios

      2. Equipo de LLuvia

      3. Mapas

      4. Ropa

      5. Cocineta y equipo de cocina

      6. Comida

      7. Mudas en bolsa

      8. Tienda

      9. Aislante

    10. Bolsa para Dormir

 

  •  Mochilas para salidas de un día, para llevar entre 2 y 10 kg. debes tener una de capacidad de: entre 20 a 30 litros.
  • para excursiones de 2 a 3 días, para cargar entre 10 y 30 kg. debes tener una de capacidad de: entre 30 a 50 litros.
  • Mochilas para expediciones son aquellas con capacidad de 50 o más litros.
  • Recuerda llevar la carga sobre tus caderas y no sobre tus hombros.
OPTIMIZAR LA CARGA
Debes hacer una elección minuciosa del equipo en total:

 

MOCHILAS PARA MONTAÑA Y EXPEDICIONES

 

Lo mejor para tu espalda

Elegir no es fácil

Nunca voy a ninguna parte sin al menos una mochila de montaña de tamaño medio que está bien para escalada en roca, escaladas andinas cortas, y que es perfecta como equipaje de mano en el avión. Uso mi mochila de montaña grande en excursiones o ascensiones de varios días, o en actividades de un día si va llena de cámaras y comida. Supongamos que colocamos a uno de los porteadores citados anteriormente en el mundo occidental para que viniese con nosotros en un viaje de escalada. Si sólo pudiese llevar una mochila de tamaño medio y una de expedición, ¿Cuál de las docenas de opciones escogería?

Los diseños simples y sobrios, evitando “florituras y lacitos” que solo aportan peso, bulto y posibles complicaciones. Una buena mochila debe conducir a tu equipo y a ti hasta donde quieras llegar sin molestias ni complicaciones, si no, quizá sea mejor que metas todas tus pertenencias en un saco y te las coloques sobre la cabeza.

Cuesta

Aunque las mochilas baratas copian a menudo los diseños de sus hermanas técnicas, suelen carecer de los detalles que proporcionan un buen ajuste, comodidad y duración.

  • Para conseguir un diseño elaborado, estudiado, y bien desarrollado, tendrás que dejar más dinero.
  • Busca estructuras rígidas en las mochilas de expedición y algo más flexibles en las de andinismo (para tener más maniobrabilidad al escalar), costuras a prueba de bombas, tejidos resistentes, cremalleras de dientes gruesos, fácil ajuste, y cinturones y hombreras fabricados con acolchados firmes.
  • Ya se sabe que para soportar los abusos de una escalada, una mochila necesita de un tejido resistente además de una base reforzada, costuras reforzadas con cinta (las simples pueden desgarrarse), cintas de compresión, anillos de izado fuertes. Normalmente, cuando más pesado sea el tejido, más resistirá al izarlo por paredes de granito, arrastrarlo por bloques de roca, o estrujarlo por cualquier chimenea. La única excepción es el tejido Spectra, que resulta al mismo tiempo ligero y resistente. Pero también bastante caro. El nylon balístico, utilizado para fabricar chalecos antibalas, es otro tejido duradero, pero muy pesado. Muchas mochilas se fabrican en tejidos de nylon corriente, que resulta suficientemente recio como para resistir la mayoría de los usos.
  • Los tejidos de las mochilas normalmente se impermeabilizan con un resinado a base de poliuretano, pero es mejor que averigües sobre las especificaciones de cada mochila. Ten en cuenta que los tratamientos impermeables por resinado suelen comenzar a deteriorarse a partir del segundo año de uso.
  • Volumen: Algunos escaladores escogen macutos demasiado pequeños, argumentando que de esta manera nunca llevarán nada más que lo estrictamente necesario. Este es el tipo de gente que te encuentras andando por los caminos con el material colgando por fuera de la mochila y enganchándose en cada matojo o estrechamiento. Una estrategia más inteligente es la de elegir una mochila que apenas pueda llevar todo tu material.

Sistemas de porteo

No es difícil imaginar que un sistema de suspensión o porteo de calidad debe aportar rigidez a la mochila, y distribuir la carga hacia hombros, cadera y espalda en las debidas proporciones. Además, ha de ayudar a repartir el peso de la manera que se cargue más sobre las caderas que sobre los hombros o viceversa.

La rigidez y forma del sistema de acolchado y suspensión determinan la comodidad que tendrá que llevar una determinada mochila. Para cargas ligeras, las mochilas de escalada o alpinismo llevan tan solo una almohadilla sencilla de espuma de celdillas cerradas que es ligera, barata y que proporciona la suficiente comodidad y sujeción con una gran maniobrabilidad. Sin embargo, cuanto mayor resulte la carga, más rigidez y acolchado necesitarás.

Algunas de las mochilas de gran tamaño presentan varillas metálicas o láminas de plástico para aumentar la comodidad. En cualquier caso, prefiero sacrificar parte de este acolchado y mantener la mochila ligera, simple, y cercana a mi espalda. Los que usen la mochila más para aproximaciones que para escalar con ella, necesitarán buscar sistemas de suspensión algo más elaborados.

  • En las expediciones, siempre disfrutarás de los “placeres” de las grandes cargas, pero podrás aliviarte un poco si tu mochila de expedición tiene un buen sistema de suspensión. Todos los modelos de gran tamaño poseen un sistema de estructura interna, consistentes en una o varias varillas semi-rígidas de plástico o aluminio, y montones de piezas de acolchado para evitar que dicha armadura o tu propio equipo se te claven en la espalda.
  • Debido a la estructura y acolchado de la espalda, has de tener en cuenta que una mochila de expedición será bastante pesada vacía. No debes preocuparte de este paso si te sientes cómodo con ella. Una mochila pesada bien ajustada al cuerpo exigirá menos esfuerzo que cargar con una ligera que se mueva y te haga daño en la espalda.

 

Las hombreras cuentan

Muchos de los modelos más altos de cada gama de mochilas, presentan hombreras y cinturones lumbares ergonómicos. Son muy aparentes, aunque no presentan grandes ventajas: una mochila bien diseñada con hombreras rectas y un buen cinturón lumbar, se dejará transportar tan bien o mejor que un macuto blando con hombreras de diseño.

Para asegurar tu comodidad, echa un vistazo a las cintas de ajuste: estabilizadores de carga en el cinturón lumbar, ajustes superiores en las hombreras y cintas de compresión. También debes considerar el acolchado, su grosor y el material que le recubre. Sobre la espalda, los acolchados firmes y densos son más cómodos que el material blando y esponjoso. La anchura de las hombreras y del cinturón lumbar varía según el diseño de cada modelo.

Los cinturones de las mochilas de alpinismo serán estrechos para no interferir con el arnés, mientras que los modelos de expedición, necesitarán hombreras y cinturones anchos que permitan llevar grandes cargas. En cualquier caso, ni las hombreras ni el cinturón deben tener costuras en contacto con el cuerpo. Si vas a ir a algún sitio caliente, ten en cuenta aquellos tejidos que no te importe tener en contacto con la piel.

 

Detalles que son vitales

La mayoría de las mochilas de andinismo se cargan tan sólo por la zona superior pues este diseño es el que mejor funciona contra las inclemencias del cuerpo, no necesita cremalleras e impide que tu equipo se desparrame por la pared cuando lo abres. La desventaja de un sistema de apertura exclusivamente superior es que a veces te ves forzado a vaciar la mochila entera para sacar algo de la parte de abajo. Algunos modelos tienen unas cremalleras verticales que te permiten alcanzar el material que llevas en la mochila. Abres la cremallera y ves y alcanzas lo que quieres. Cómodo, aunque prefiero ahorrarme el peso y coste extras, así como el riesgo de que falle en una mochila de andinismo. Si se rompe la cremallera, desearías que no existiese. Sin embargo, a algunos les encanta y otros lo encuentran indispensable en las expediciones.

  • “Florituras y lacitos” Aunque pienso que la sencillez representa la clave de una buena mochila, existen ciertas cosas que resultan fundamentales: dos porta-piolets, cintas u otro sistema porta-crampones, y una correa de izado. Otras cosas importantes pero no esenciales son: un acolchado extraíble, una tapa extensible que te permita meter cosas de más, daisy chains, cintas de compresión fáciles de usar, tubos porta-piolets, cintas para piolets y crampones permanentes, ampliaciones extensibles para los vivacs, y anillas portamaterial. Aparte de aquellos de la tapa, evito los bolsillos exteriores porque se enganchan cuando izas la mochila, a excepción de los bolsillos para los crampones, que funcionan bien incluso cuando el macuto está lleno hasta los topes. Entre lo imprescindible y lo inútil existe un término medio, asegúrate de que los “daisy chains” son a prueba de bombas. Deberán llevar mucho peso. Cerciórate de que puedes manejar todas las cintas y cierres, incluso los de los porta-piolets o porta-crampones, con los guantes puestos. Evita porta-crampones de cordón elástico. Funcionan bien en el punto de venta, pero al congelarse, los elásticos se sueltan y dejan caer tus crampones. Del mismo modo, asegúrate de que los porta-piolets pueden llevar tus herramientas, algunos diseños tubulares no permiten llevar los nuevos piolets de mango curvo, y otros modelos de cabeza estrecha pueden salirse o caerse.
  • Versiones femeninas. Algunas mochilas se fabrican en versiones femeninas con hombreras más estrechas y cinturones lumbares más ajustados. Sin embargo y como cualquier mochila, debes probarte varias antes de decidirte a comprar.

Capacidad extra. La mochila clásica de expedición tiene apertura superior y dos compartimentos, con el inferior diseñado para llevar el saco de dormir, y es accesible a través de una cremallera horizontal de dientes gruesos. La capacidad extra viene dada por un tubo extensible con tapa, y por bolsillos exteriores que tratarás de evitar si vas a escalar o a izar con la mochila. Los ajustes de calidad para las herramientas resultan esenciales, los bolsillos para los crampones o las placas porta-esquís están bien aunque no sean indispensables (comprueba en el momento de a compra si resultan compatibles con tu material).

 

¿DEMASIADO GRANDES O EXCESIVAMENTE PEQUEÑAS?

¿Las mochilas de andinismo deben ser lo suficientemente grandes como para portar todo lo que llevarías un fin de semana a una escuela de escalada? Una y mil preguntas más a plantearse para acertar con el volumen…

Pies de gato, un juego normal de cintas, fisureros, friends, una chaqueta, y un arnés, varios litros de agua, comida, una cuerda dentro o fuera de la mochila y algunos efectos personales, aparte de equipo para frío y los piolets. Cincuenta litros son más que suficientes para salidas de un día, aunque probablemente puedas apañarte 45 o incluso 35. Tendrás que aumentar unos 10 litros la capacidad si quieres llevar equipo de vivac.

 

Las mochilas de expedición son esos muertos que esperas no tener que llevar encima en ninguna ruta medianamente técnica. ¡Podrías incluso usarlas para llevar el fregadero de la cocina hasta el campo base! Por lo que casi no hay límite para su capacidad. Es mejor pasarse y elegir uno más grande de lo que necesitarás nunca, que quedarse corto y tener que andar comprando uno más grande por ahí. Estos modelos para expedición acostumbran a tener una capacidad superior a los 70 litros.

 

AJUSTANDOTE LA MOCHILA

Muchas veces, existen diferentes longitudes de torso para una misma mochila, con distintas medidas de cinturón lumbar, de modo que puedes adquirir la que más te convenga. La mayoría de las mujeres encontrarán su talla en modelos para chica, que son más anchos y cortos para adaptarse a la longitud del torso y a la posición del centro de gravedad femenina. Si es necesario, debe curvar las varillas de la mochila de modo que se adapten a la curva de tu espalda. El paso siguiente es cargar la mochila para comprobar que tal te sienta, cualquier punto de presión debe ser interpretado como mala noticia, por lo que has de adquirir la talla correcta antes de irte del establecimiento.

  • Comienza primero por ajustar la cintura. Colócate la mochila en la espalda y ajusta bien el cinturón.” La mayoría de la gente lleva los cinturones lumbares demasiado bajos, más sobre las caderas que sobre la cintura”. “El cinturón lumbar debe pasar sobre la cresta iliaca, la zona superior del hueso de la cadera.”
  • Con el cinturón ajustado, aprieta las hombreras, y entonces tira de los tensores superiores que unen la tapa con las hombreras, te será más fácil si te echas hacia delante para hacer esto. “Lo que te interesa es que estén lo suficientemente juntas como para que haya un contacto firme entre la cinta y los hombros, pero sin que te apriete”, Finalmente, y si quieres usarlo de verdad, aprieta la cinta pectoral hasta que te sea cómoda. Si aparecen puntos de presión al ponerte a andar, puedes reajustar la mochila de manera que la carga se reajuste. Que tu mochila tenga un cinturón lumbar, no significa que no puedas apretarte las hombreras de modo que puedas llevar el peso sobre ellas durante cierto tiempo.

Y por último, reajusta el cinturón y afloja las hombreras para cargar más peso sobre las caderas. 

X Primero evalua el equipo por su funcionalidad y su necesidad, algunas piezas pueden ser multipropósito.

 

X Debemos preguntarnos sobre cada item que va a ser tomado en cuenta para llevarlo en la mochila, y que es en verdad necesario.

 

X Todas aquellas piezas que pensemos que debemos llevar por si acaso, a excepción de las de uso médico, serán piezas dispensables en nuestro equipo.

 

X Debes buscar la versión más pequeña y liviana de cada item a llevar.

Equipo multi-propósito

 

  • CORDINO PARA CARPA : Línea para secar ropa, aseguramiento de equipo a la mochila, tensores extra para la carpa y cordón de zapato de emergencia.
  • CANDILES : Luz para lectura, encendedor de fogatas y cera impermeabilizante.
  • TAPE : Reparación de carpas, mochilas, zapatos y fabricación de gafas de emergencia.
  • TAZA METÁLICA : Sirve para tomar liquidos o como olla para cocinar.
  • BRÚJULA CON ESPEJO : Espejo para aseo personal y señales de emergencia.
  • BOLSAS PARA ROPA : Sirven como aislantes y almohadas.
  • MULTIUSOS : Cuchillo, abrelatas, destapador, etc.
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