Bolsas para Dormir (sleeping bag)

CUIDADOS PARA SACOS DE DORMIR

 

Aumenta la vida útil

Prolonga la vida útil de tu saco de dormir al comprimirlo lo menos posible. El procedimiento para empacarlo es: primero abre el cierre inferior unos 20 cm.; luego, para meter el saco de dormir en su propia bolsa, empieza por la parte inferior, y continúa metiéndolo haciéndolo rotar dentro de la bolsa.

 

Colgar el saco de Dormir

La mejor manera de guardar un saco de dormir es colgarlo en un lugar seco. Para este fin puedes utilizar un gancho, asegurándote que el mismo esté lo suficientemente alto para que el saco de dormir no toque el piso. Si careces del espacio para colgarlo, entonces guárdalo en una bolsa de descanso grande, ventilado y respirable, que puede estar fabricada de algodón. Nunca mantengas comprimido un saco de dormir por largos períodos, sea sintético o de plumas.

 

Protege el material de relleno

Adicional a aumentar unos 3 grados centígrados la temperatura, y apenas unos 80 gramos el peso de tu saco de dormir, una bolsa interna de polipropileno, algodón, o seda va a proteger el relleno de tu saco de dormir, ya que esta capa absorberá la humedad y aceites que tu cuerpo secrete. Por lo tanto, al final obtendrás una bolsa de dormir más seca y con menos necesidad de lavado.

 

Elabora tu bolsa interna para tu saco de dormir

Si tú deseas proteger tu saco de dormir, ahorrar un poco de dinero, y dispones del tiempo, te damos los siguientes pasos para construir tu propia bolsa interior para sacos de dormir:

 

• Toma tu saco de dormir, ábrelo y mídelo, con esto tendrás una idea de la cantidad de tela que necesitas.


• Ve a una tienda de telas, y escoge una que se ajuste a tus necesidades. Hay que tomar muy en cuenta el peso y el confort.


• Coloca tu saco de dormir cerrado sobre una cartulina o papel periódico, y con un marcador dibuja la silueta de tu saco de dormir. Marca con una línea de referencia dónde termina la parte superior de su bolsa de dormir.


• Con el molde corta dos pedazos de tela. Uno igual a la parte superior del saco de dormir y otro igual a la parte inferior.


• Cose los dos retazos de tela, con la cara de la tela que quieras que esté en contacto con tu piel, hacia adentro.
• Si deseas, puedes colocar velcro a un lado de tu bolsa para simular la funcionalidad del cierre lateral de tu saco de dormir.

 
• De igual manera, puedes colocar velcro en tu saco de dormir y en la bolsa interior, haciéndolos coincidir de tal manera que la bolsa interior mantenga siempre la forma de tu saco de dormir, y ala vez sea fácil de retirar para lavarla.

Lavado de tu saco de dormir

Un lavado simple limpiará de forma adecuada a tu bolsa de dormir. Sigue los siguientes pasos para lavarla, sea de plumas o sintéticas.

• Nunca laves un saco de dormir en una lavadora con tapa en la parte superior, especialmente los que tienen relleno de fibra sintética. Estas lavadoras poseen un agitador que maltratará tu bolsa de dormir, rompiendo las fibras. Lo más recomendable es utilizar lavadoras con puerta frontal, ya que éstas no tienen agitador.

• Cierra todos los cierres y velcro.

•  Nunca uses detergente regular o jabón líquido. Utiliza solamente jabón suave en polvo, o mejor aún, un jabón específico para lavar prendas rellenas con plumas o con fibra sintética. Usa agua fría, y coloca la máquina lavadora en un modo de operación suave o delicada.

 

• Enjuaga por lo menos dos veces para asegurarte que no queden residuos de jabón en la bolsa de dormir.


• Remueve la bolsa de la lavadora y llévala con las dos manos a la máquina secadora, esto con el fin de evitar que se hagan grumos de plumas o fibra.


• Programa la secadora en un modo de temperatura baja. El secado tomará varias horas.


• Periódicamente revisa la bolsa de dormir para verificar que la secadora no esté sobrecalentando al saco de dormir, ni que tampoco se estén formando grumos en el relleno.


• Hay gente que coloca pelotas de tenis en la máquina secadora, junto con la bolsa de dormir. Esto es una buena práctica, ya que ayuda a evitar la formación de grumos en la bolsa de dormir.

 

No más plumas volando

Si tú observas plumas saliendo de tu saco de dormir, lo mejor es halarlas hacia adentro (por el lado opuesto de la pared del saco de dormir), ya que si se las hala hacia fuera, se agrandará el agujero.

 

CUIDADOS PARA EL AISLANTE

Guarda los aislantes abiertos

Guardar al aislante extendido y con la válvula abierta, como por ejemplo debajo de la cama, es posiblemente la mejor manera de preservar tu aislante. Para aislantes con relleno, el hecho de mantenerlos extendidos es aún más importante por el tema de la compactación de fibras. Además, al mantener extendido el aislante evitas el crecimiento de hongos y de daños por humedad. Utiliza un cepillo para limpiar la suciedad de la válvula.

 

Nunca dejes el aislante expuesto a temperaturas extremas

Temperaturas muy altas, como las que ocurren dentro de un automóvil expuesto al sol, pueden derretir el pegamento entre láminas y de la válvula.

 

Limpia tu aislante

En situaciones como una noche calurosa, si duermes directamente sobre tu aislante, asegúrate de limpiarlo cuando llegues a casa. Los aceites de tu cuerpo y el sudor pueden penetrar y destruir la cobertura externa de poliuretano. De igual manera, estos elementos pueden causar que la fibra externa se despegue de la esponja interna. De vez en cuando lava tu aislante en una tina utilizando jabón suave y un cepillo vegetal.

 

Agujero en el aislante

Si tu aislante inflable se desinfla, utiliza el kit de reparación provisto por el fabricante. Siempre lleva el kit de reparación en el fondo de la bolsa del aislante. Este parche y pegamento está elaborado específicamente para el material de tu aislante. En caso de que no dispongas del kit provisto por el fabricante, o parches para tubos de bicicleta. Estas recomendaciones también sirven para fugas de aire cerca de la válvula.

 

Arreglo para un aislante con fuga

• Localiza el agujero inflando el aislante y sumergiéndolo en agua, observa de dónde salen las burbujas. Sin no tienes disponible un recipiente grande, simplemente coloca un poco de agua sobre el aislante, y busca las burbujas.


• Marca el hueco con un pedazo de cinta.


• Desinfla el aislante y déjalo secar.


• Los agujeros pequeños pueden ser reparados.


• Para agujeros un poco más grandes sigue las instrucciones del kit de reparación, y coloca un parche.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.